¡Existe!

Estaba moneando por la página de Visto en Facebook, por hacer algo mientras me entraba el sueño, y he visto algo que corrobora aquello que tantas veces he dicho y os ha parecido una broma...

La máquina de poner calles EXISTE (bueno, es más para calles peatonales, porque lo que pone son adoquines, pero es igual). La foto es prueba fehaciente del hecho.


She's my baby - Coque Malla



Se corta el pelo cuando nadie la ve.
No tiene celos de ninguna mujer.
Se pinta las uñas y me araña la piel.
No tiene celos de ninguna mujer.

She's my baby! She is...
She's my baby! She is...
She's my baby!

Se queda dormida, nunca toma café.
Nunca sueña conmigo, nunca supe porqué.
Me cura la herida con arena y con miel.
Me mira a los ojos y se ríe otra vez...

She's my baby! She is...
She's my baby! She is...
She's my baby!

No tiene a nadie a quien llamar,
ni le importa, ni lo busca.
No se para descansar y nunca mira para atrás.
Nunca se pinta de colores. Siempre lleva pantalones.
No hace caso a los mayores. Nunca para de bailar.
A mi me gusta cuando canta, cuando canta de verdad
Y cuando salta los tejados y se quiere emborrachar
Nunca llega a tiempo y siempre dice que va allá

¡Ha nacido ardiendo pero no se quemará!
¡Ha nacido ardiendo pero no se quemará!
¡Ha nacido ardiendo pero  no se quemará!

She's my baby! She is!
She's my baby! She is!
Aha... Oh... She's my baby!

She's my baby!
She's my baby!
She's my baby!

She's my baby!
[¡Ha nacido ardiendo, pero no se quemará!]

She's my baby!
[¡Ha nacido ardiendo, pero no se quemará!]

She's my baby!
[¡Ha nacido ardiendo, pero no se quemará!]

She's my baby!
¡Ha nacido ardiendo, pero no se quemará!

Una foto antigua...

Porque así podéis comprobar que yo también duermo, y profundamente (¿a que sí?)... Y que sé reírme de mí misma; ahí va una foto del verano de 2008.


Una noche en vela... Un dibujo más.

Espero que os guste... Tardé como 2 horas y media en hacerlo, pero me gustó, así que lo subo. =)

Concierto de Aranjuez

Hoy hace 109 años del nacimiento del Gran Maestro D. Joaquín Rodrigo Vidre. (Realmente ayer, día 22 de noviembre, pero se me olvidó). No sólo un gran compositor, sino un ejemplo de valentía. Con 3 años, y tras una infección por difteria, el Maestro Rodrigo quedaba, casi por completo, ciego. A los 8 comenzaba sus estudios en lenguaje musical, piano y violín. Desde que comenzase a componer, Joaquín Rodrigo escribiría sus partituras en braille siempre. El 9 de noviembre de 1940, en Barcelona, se llevaba a cabo el estreno mundial de la que es considerada su gran obra maestra, que le consagraría como el Gran Maestro que era: el Concierto de Aranajuez.

Esta obra fue el primer concierto de la historia para guitarra y orquesta, y su primera ejecución la llevaron a cabo el guitarrista Regino Sáinz de la Maza acompañado de la Orquesta Filarmónica de Barcelona, dirigida por César Mendoza Lasalle.

Para conmemorar su nacimiento, os dejo con esta magnífica obra de arte, en esta ocasión interpretada por el maestro Paco de Lucía y la Orquesta de Cadaqués.

Disfrutadla.

Parte I. Allegro con Spirito.


Parte II. Adagio.


Parte III. Allegro gentile.

Noches tontas.

Hay noches en que consigo dormir. Las menos de las veces, todo hay que decirlo. Por norma, cuando me acuesto ya asoma un Sol tímido por el Mediterráneo (yo no lo veo, porque Valencia está en medio), y la luz mortecina del amanecer comienza a colarse por las rendijas de la persiana.

El resto de noches las paso haciendo cosas... Ya que son horas que le gano al día, al menos, las aprovecho. Así fue como empecé a aprender euskera (aparte del comentario de "con el euskera no puedes"... ¬¬), como retomé el blog, el dibujo, y el hacer los deberes. Y es así como paso horas y horas, y horas, y horas, pensando.

Yo soy partidaria de la afirmación nietzscheana de que, sin música, la vida sería un error, así que me paso la vida escuchando música. Bien sea en el portátil, que la tengo puesta desde que llego a casa hasta que me voy; bien sea con los cascos y el móvil, yendo a conciertos, tocando la guitarra, o de cualquier otra forma.

Por las noches la música suele ser relajadita, por si acaso me convenzo y me duermo... Aunque surta poco efecto. Hace bastante tiempo, por las noches sólo escuchaba música clásica. Después me dio por escuchar las canciones que "todo el mundo debería escuchar antes de morir"... O sea, grandes clásicos, grandes artistas, canciones que han acabado siendo la canción "de" mucha gente, canciones que han acabado prácticamente convirtiéndose en himnos. Mi siguiente etapa fue la de las canciones "cortavenas": típicas canciones tristes, tristes, tristes, que sumirían al mismísimo Epi en una depresión profunda si lo pillasen un poco flojo. De un tiempo a esta parte, acompañando a mis pensamientos, las canciones suelen ser baladas y música así romanticona.

Y prácticamente todas las noches acabo teniendo una noche tonta, una noche de pensar y acabar imaginando utopías. A veces utopías de concepto: vidas sin problemas, distancias inexistentes, tiempo moldeable, mundos perfectos, sociedades coherentes... Otras utopías que no llegan a serlo, sino sólo deseos en principio difíciles de realizar.

Noches en que siento un vacío en el pecho, porque siempre me falta algo... Y alguien. Noches en que cierro los ojos al pensar, sumergida en mis propias tribulaciones. Noches de salir al balcón a respirar y sentir el frío, de mirar el firmamento, y no ver la firma, y extrañar las estrellas. Noches con la mejilla apoyada en la mano, y la mirada siguiendo a medias lo que hago. Noches de pasar mi mano por mi pelo una y otra vez, esperando que en una pasada se vaya eso que estoy pensando y no quiero pensar, o recordar.

Noches tontas, al final.

Suerte que siempre me queda el euskera para plantarme cara y tocarme las narices, y los sudokus para dejar de pensar.

Agárrate fuerte a mí, María. - Los Secretos.


Agárrate fuerte a mí, María,
agárrate fuerte a mí,
que esta noche es la más fría
y no consigo dormir.

Agárrate fuerte a mí, María;
agárrate fuerte a mí,
que tengo miedo
y no tengo dónde ir...

Flipando.

Acabo de recordar que en Blogger había un bicho que te enseñaba las estadísticas de tu blog. Al recordarlo me he dicho: "vamos a ver quién y desde dónde entra".

La cuestión es que el bicho éste te muestra las visitas al blog, en general, las visitas a entradas concretas, las direcciones desde las que se redirige al blog, las palabras de búsqueda con las que me encontraron en los buscadores tipo San Google Todopoderoso, el navegador que usan para acceder al blog o el sistema informático que utilizan en sus ordenadores, y lo que me ha dejado im-presionada, en dos palabras, que diría el de Ubrique.

Yo pensando que apenas si me leían un grupo reducido de amigos, y la mitad casi por compromiso, y cuando entro a esto veo que tengo, desde mayo, 3244 visitas (hasta ahora mismo, a las 6.06). Aunque no comentéis siempre, gracias por distraeros en leer las fugas de mi cerebro que acaban plasmadas el ciberespacio.

Lo que me ha dejado flipada, ya por completo, no es el número de visita, sino su procedencia. Como os digo, yo pensando que me leían amigos, o sea, en su inmensa mayoría (que tampoco tan inmensa, que no soy el del anuncio de Moviestafa y su millón de amigos) residentes en España.

Pues no salgo de mi asombro aún, y vuelvo a comprobarlo. Ya. No tengo visitas sólo de España, ni de España y Francia; ni tan siquiera de España, Francia, Argentina y México. No. Tengo visitas de España, Francia, México, Argentina, Singapur, Eslovenia, Ucrania, Chile, Ecuador, China, Rusia, Estados Unidos, Taiwan, Canadá y Filipinas.

La hostia bendita y sin bendecir, oigan. Que estoy hecha una escritora con público a nivel internacional, ahí es nada... Ja, ja, ja.

No me queda más que repetir lo dicho antes: muchas gracias, sinceramente, por pasar por aquí (aunque ya sé que es culpa del viento, que os trae) y echarle un ojo a las cositas que escribo.

Un saludo, y un abrazo, gentecilla, seáis de donde seáis.

:)

A te - Lorenzo Jovanotti


Pongo la letra en castellano, que por mucho que te guste el italiano, ni tú ni yo lo hablamos... La he traducido yo, con ayuda de un diccionario on-line, o sea, que si la traducción es un poco chafardera... Lo siento, es lo mejor que he podido hacer.

A ti que eres la única en el mundo,
la única razón
para llegar al fondo (a la meta) de cada aliento mío.

Cuando te miro después de un día lleno de palabras,
sin que tú me digas nada, todo se vuelve claro.

A ti que me encontraste en un rincón con los puños apretados,
con los hombros contra el muro, presta a defenderme.
Con la mirada baja, en fila con los desilusionados.
Tú me recogiste, como a un gato, y me llevaste contigo.

A ti te canto una canción,
porque no tengo ninguna otra cosa mejor que ofrecerte.
De todo lo que tengo, coge mi tiempo y la magia
que con un solo salto te hace volar en el aire como burbujas.

A ti que eres, simplemente eres la esencia de mis días, la esencia de mis días.

A ti que eres mi gran amor, y mi amor más grande.
A ti que cogiste mi vida, y que has hecho tanto de ella.
A ti que has dado sentido al tiempo sin medirlo.
A ti, que eres mi gran amor, y mi amor más grande.

A ti que te he visto llorar en mis brazos,
tan frágil que podría matarte con estrecharte un poco,
y que también te he visto con la fuerza de un avión
coger tu vida entre tus manos y ponerla a salvo.

A ti que me has enseñado los sueños y el arte de la aventura.
A ti, que crees en el coraje y en el miedo también.
A ti que eres la mejor cosa que me haya sucedido jamás.
A ti que cambias todos los días y sigues siendo siempre la misma.

A ti que eres, que simplemente eres, la esencia de mis días, la esencia de mis sueños.

A ti que no te gustas nunca, y eres una maravilla.
Las fuerzas de la naturaleza se concentraron en ti,
que eres una roca, una planta, un huracán...
Que eres el horizonte que me acoge cuando me alejo.

A ti que eres la única amiga que puedo tener [esto no es verdad],
el único amor que querría si no te tuviese ya conmigo.
A ti que has hecho mi vida infinitamente bella,
que conviertes el cansancio en un inmenso placer.

A ti que eres mi gran amor, y mi amor más grande.
A ti que has cogido mi vida y has hecho tanto de ella...
A ti que has dado sentido al tiempo sin medirlo...
A ti que eres mi gran amor, y mi amor más grande.

A ti que eres, que simplemente eres, la esencia de mis días, la esencia de mis días...

Y a ti que eres, que simplemente eres, quien me acompaña cada día... La esencia de los sueños...

¿Te he dicho alguna vez que te quiero?

Si tú no estás aquí...


No quiero estar sin ti... Si tú no estás aquí, me sobra el aire.
No quiero estar así... Si tú no estás, la gente se hace nadie.

Te quiero.
Te amo.

Estómago.

Tras escribir unos 30 párrafos de "carta" al señor (ejem) Mariano Rajoy en la entrada que precede a esta, yo comprendo que no todos tengáis el estómago de leerla entera. Pero es que ya sabéis lo poco que me gusta a mí hablar...

Distinguido Señor Rajoy,

Porque me niego a tratarlo como "querido" o "estimado" cuando no hay nada más lejano a la realidad.

Me dirijo a usted como individuo, como persona, como española (mal que me pese), no como miembro ni representante del colectivo LGTBI. Y lo que aquí expreso es única y exclusivamente mi opinión, tan válida como la de cualquier otro, incluido usted, aunque según quién le quiera considerar en algún modo superior a mí o a cualquier otro miembro del "vulgo".

Le escribo, y puede considerarme osada, porque tengo la oportunidad, y sólo por eso, no porque crea que a usted le importa comino y medio lo que yo pueda decir o no. Le escribo como ciudadana del país libre y democrático en que resido, su tan amada España. Democracia, gran término para una grandísima mentira.

Supuestamente, el pueblo tenemos el poder, ¿verdad? Ya lo dice el Artículo 1.2. de la Constitución española vigente:
La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
Y nosotros, crédulos como Cándido, nos lo creemos, pese a Ley o Sistema (más correctamente) d'Hondt que rige nuestro sistema electoral, y a la división desigual de escaños por autonomías, que otorgan un mayor o menor peso electoral al voto de un ciudadano según su lugar de residencia.

Entre usted y yo, sabemos que es fácil hacernos creer que somos culpables de nuestros propios males, de las idas y venidas de la economía, de los problemas de la educación y la sanidad (no hay médicos, pero, sin embargo, no se aumenta la oferta de plazas de Medicina; las aulas están superpobladas, pero nos gastamos 5000€ en un sillón de Consellería en lugar de invertir en construir una nueva escuela), etc.; cuando, usted y yo, de nuevo, sabemos que no es así.

Aunque he de darles la razón: el culpable es el pueblo sumiso que gobiernan, que apenas si se queja cuando se ve con el agua no ya al cuello, sino rozando el labio superior, y eso estando de puntillas. La culpa es, en gran parte, nuestra, por permitirles hacer y deshacer a su gusto sin más, porque, claro... "Nosotros les hemos ELEGIDO". (Algún día haré una reflexión sobre la exclusión de las minorías representativas en el sistema electoral español).

Me centro, que la política me indigna, y yo indignada me vuelvo un poco verborreica.

Podría haberle escrito esto hace días, cuando hizo usted sus "peliagudas" declaraciones en un periódico nacional sobre el matrimonio homosexual. Como era de esperar, no tardó usted en hacer caso a sus asesores y recular un poquito para no caer de cabeza en la tumba que estaba usted a medio cavar.

Le creía más inteligente, con eso de que ostenta usted el "título" de Registrador de la Propiedad más joven de España. De acuerdo, el Tribunal Constitucional aún no ha hecho su resolución sobre el recurso que ustedes presentaran hace ya nada más y nada menos que 5 años. Sin embargo, la Carta Magna reza en su Artículo 14:
Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. 
Asimismo, el Código Civil sí está reformado, y ya incluye en su texto:
 El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este Código. 
El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo. 
En una encuesta realizada, alrededor de dos tercios de la población encuestada apoyaba, activa o pasivamente, el matrimonio homosexual.

Si usted, como dice, apoya la unión de parejas del mismo sexo, y el único problema es la denominación, dígame, ¿cuál es su propuesta? No puede apostar por la unión de hecho, porque igualmente se dan uniones de hecho entre personas indistintamente sean del mismo sexo o no entre personas que, no obstante, no quieren estar casadas. Me salto la invenciones lingüísticas como he oído algunas, tipo "gaymonio" y estupideces similares, porque, como le digo, le considero algo inteligente. Digamos que, teniendo en cuenta su afición al término matrimonio tradicional, opte su gobierno por etiquetar el nuestro como matrimonio NO TRADICIONAL.

¿Seríamos consideradas, entonces, familias no tradicionales a todos los efectos? ¿Mis hijos, que podrían no ser adoptados, sino fecundados in vitro, y que, por tanto, se gestarían en mi seno y nacerían por salva sea la parte de mi anatomía; serían entonces hijos no tradicionales?

Éste (lo tildo, que hasta el 28 no se decide la ratificación de la nueva Ortografía) es un problema común y habitual en su partido. Ven ustedes problemas hasta donde no los hay, realmente, y, pese a jactarse, y muy ruidosamente, de la cantidad de soluciones e ideas para solventarlos de forma eficaz que tienen en su haber, nadie las ha visto. Salvo, obviamente, la gente de su partido.

Habría sido muy fácil escribirle una carta como esta el mismo día en que me indignaban sus declaraciones en el periódico. Habría sido fácil también hacer leña del árbol caído, y reírme en sus narices de cómo Esperanza Aguirre demostraba su mayor "inteligencia política", o el mismo Alberto Ruiz Gallardón, al no posicionarse de forma tan radical como la suya contra el matrimonio gay; demostrando, una vez más, que no consigue usted "gobernar" ni siquiera a los "suyos".

Sin embargo, al igual que usted ha esperado 5 años, nada más y nada menos, para hacer unas declaraciones de este calibre sobre el tema que tratamos, yo he preferido ver cómo se desarrollaban los acontecimientos un poquito antes de escribirle.

Dijo usted, aunque ahora haya hecho una retracción (en apariencia) sobre sus declaraciones, que dijera lo que dijera el Tribunal Constitucional, o sea, la CONSTITUCIÓN, sobre el matrimonio homosexual, usted ignoraría esta decisión y seguiría condenando el matrimonio homosexual. La Constitución, por si usted, Licenciado en Derecho desde el mismo año en que se ratificó la Carta Magna, no lo sabe, es la PRIMERA LEY de nuestro Estado de Derecho. Y saltarse la ley, Señor Rajoy, es DELITO.

Si bien ahora donde dijo "digo" dice "Diego", y nos informa de su intención de esperar a la decisión del Tribunal Constitucional para inclinarse a una u otra postura frente a las uniones homosexuales, su mensaje, Señor Rajoy, ha quedado bien claro ante todos: al más mínimo atisbo de tener el poder en sus manos, no puede evitar atentar contra el Estado de Bienestar, o hacer manifiestas sus intenciones de hacerlo, como es el caso.

Y no voy a caer en comentarios jactanciosos sobre su matrimonio tardío con doña Elvira, y los tan aireados rumores sobre su sexualidad. Porque no me los creo, en primer lugar; y porque no los necesito, en segundo. Ya se deja usted bastante en evidencia solito como para que precise yo emplear ataques personales contra usted.

No sólo deja usted caer perlas en cuando a los homosexuales, no, Señor Rajoy. También defiende una Sanidad privatizada. Al igual que una Educación de gestión privada y el encargo a empresas particulares de la aplicación directa de la Ley de Dependencia [Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia y a las familias], que ahora depende de las Autonomías.

Y yo, sinceramente, porque hablo siempre sin necesidad moral de reprimir ningún comentario que me apetezca hacer (¡mire, Señor Rajoy, como usted!), me asombro de cómo la gente normal puede votar al Partido Popular, del que es usted Presidente. Me asombro no, es que me deja atónita. Me deja atónita, anonadada y "ojiplática", el hecho de que alguien sea capaz de dar su voto a alguien que ya antes de conseguir el poder deja entrever que su gestión va a ser CONTRA el pueblo. Si bien, cómo no, dejarán la economía muy saneada tras su paso por el Gobierno, si éste se llega a producir, pues es característica principal de su discurso el continuo de alardes a su futurible gestión económica.

Con el corazón en el pecho (al lado izquierdo, cómo no, y bombeando sangre roja), y no en el puño, le digo una cosa a usted y a cada persona que le vota: quiérase un poco. A usted le digo, además, que si pretende ganar las elecciones con un programa electoral cuyos pilares sean los que publica últimamente, cómprese un buen cojín para el asiento de la Calle Génova, porque La Moncloa se la veo un poco más de lejos... A sus votantes (aquellos que ya le han votado alguna vez, a los que van a hacerlo por hache y por be, y a los que se lo plantean) les digo que, como ya dijera a finales del siglo XVIII el señor Joseph de Maistre:
Cada pueblo TIENE el Gobierno que se MERECE.
Y si ustedes quieren un papanatas sin capacidad de mando al frente de su gobierno... Están de suerte:
¡voten a Mariano Rajoy!

Retomo la conversación con usted, Señor Rajoy, y le repito lo que le dije antes: quiérase un poco. ¿Sabe usted lo que dicen de que se hace camino al andar? Pues sepa que puede volver atrás en su camino, pero el camino queda hecho... Vamos, que no se puede desandar lo andado. Lo que diga hoy, mañana seguirá resonando en las mentes de millones de personas en todo el mundo, y en nuestro país especialmente.

Vivimos en tiempos de cambio, le pese a quien le pese. Y estos cambios no se producen de manera secuencial, uno a uno, espaciaditos en el tiempo para que les dé a ustedes tiempo a reaccionar de forma meditada ante ellos. No se aferre a tradicionalismos inútiles sólo por conseguir votos. Craso error, no lo cometa. Sea valiente por una puñetera vez en su vida (hablando mal y pronto, discúlpeme) y atrévase a crear una tradición de progreso, como la sociedad requiere hoy en día.

Y, sin ninguna pretensión de amenaza por mi parte, tenga usted por seguro que, si intenta llevar a cabo las reformas que pretende, el pueblo, o, al menos, parte de él, no va a sentarse con una bolsa de palomitas a esperar que destruya a placer los derechos por los que ha luchado durante no semanas o meses, sino siglos enteros. Torres más altas habrán caído, Señor Rajoy, que le quede claro. Y no todas las derribaron ejércitos, ni religiosos exaltados... Todas, Señor Rajoy, todas, por activa o por pasiva, las derribaron PERSONAS.

Tenga usted una muy buena noche, aunque ya siendo las 6 menos 20 de la madrugada, mejor le deseo un buen día.

                         Atentamente, y no espere nunca que suya,

                                                        María Pérez Sarmiento.

Otra a la RAE.

Como todos sabéis, yo soy "supernormal"; y a las 2.30 de la madrugada de una noche de miércoles no se me ocurre otra cosa mejor que hacer que proponer una enmienda a un artículo del DRAE (lo que viene siendo una definición de una palabra del diccionario). Os adjunto a continuación el texto íntegro del correo que acabo de enviar a estos señores que rigen la "política lingüística" del castellano.

Buenas noches,

Aunque talvez debiera escribir "Buenos días" o "Buenas tardes", teniendo en cuenta a la hora que usted estará leyendo esta misiva.

El motivo, quizás denodado, de mi e-mail no es otro que hacerles una propuesta de enmienda a uno de los artículos del Dicccionario de la Real Academia Española. Les explico a continuación cuál es mi propuesta, y las razones en las que la baso.

Me parece curioso que se acepten vulgarismos tales como murciégalo, toballa o asín, siendo eso, vulgarismos, en el DRAE, y que, sin embargo, no se adapten a la legislación actual que rige nuestro país, y el término matrimonio se siga considerando en el mismo como "Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales.", cuando hace ya 5 años que entró en vigor la Ley 13/2005 que modifica el Código Civil en lo concerniente al derecho a contraer matrimonio. En particular, esta reforma añade un segundo párrafo al vigente artículo 44 del Código civil, manteniendo el primer párrafo intacto:

«El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este Código.
El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.»

Por esto, y obviamente por motivos de convicciones y consideraciones propias, me gustaría realizarles (hablo en plural porque no sé muy bien a quién me dirijo) una propuesta de enmienda al artículo sobre dicho término en el Diccionario de la Real Academia Española, en el que, hoy por hoy, el matrimonio homosexual (como les digo en el resto de mi mensaje, legal en España) no existe, ni siquiera considerado por la acepción de "Matrimonio homosexual" como especificativa (hecho que, igualmente, me parecería discriminatorio hacia todos aquellos matrimonios de cónyuges del mismo sexo).

Me atrevo a proponerles, desde mi ínfima influencia, como una estudiante universitaria más, en la RAE, esta modificación del Diccionario, simplemente porque considero que si la lengua evoluciona porque lo hace el pueblo, y con él la sociedad y la legislación, no debemos dejar fuera de la evolución lingüística "oficial" (por decirlo de alguna manera) parte de estos cambios sociales.

Sin más, acabo aquí mi propuesta.

Espero su respuesta para saber que llega a puerto, al menos, si bien no espero que se me haga mucho caso (aunque lo desee).

Un saludo y un abrazo,

María Pérez Sarmiento.

Bueno, pues ahí queda la misiva... Otra de esas cosas que denotan lo normal que soy.

PS: ahora que aún no han dado las 3 (son menos 5), voy a acabar el artículo/carta abierta de politiqueo, porque yo lo valgo.

Sin pensar.

Hay días en que me despierto reflexiva; otros, más impulsiva; también los hay en que me despierto con una impulsividad que roza la irracionalidad.

"Hoy" era aún domingo cuando me desperté, después de 45 minutos durmiendo y 2 días con la mujer que me robó el corazón hace ya un tiempo. Tanto domingo como lunes fueron días de los reflexivos, de pensar en muchas cosas y recordar muchas más; era una reflexión agridulce y melancólica, porque, como todo el mundo sabe, los recuerdos más tristes son los felices.

Desde ayer por la noche, sigo reflexiva. Reflexiva hasta el punto de ensimismarme (no, no se dice "enmimismarme") durante todo el día, vagando y divagando entre mis ideas y mis planes. Pensando en el futuro, en el presente... Haciendo cábalas.

Sigo algo rara. Los planteamientos que me he hecho hoy, hace 3 o 4 meses sin irme más lejos, me habrían dado entre miedo y risa (más risa que miedo), si alguien me los hubiese propuesto como míos propios entonces. Pero la vida da vueltas, y vueltas, y vueltas, y vueltas... Y no todas en el mismo sentido. La vida es como un giroscopio. Cuando algo fuerza el movimiento fuera del eje de simetría de su movimiento, cambia a una dirección perpendicular, en lugar de seguir el movimiento que podría intuirse de ella... Lo que vengo a decir es que, por mucho que sea "saber popular" aquello de que la vida da vueltas, como la misma Tierra, a diario, no es posible predecir siempre en que dirección va a girar nuestra vida hoy.

Eso mismo me pasó a mí hace unos meses... Que mi vida dio un par de vueltas de campana. Y eso me ha pasado hoy al plantearme cosas que ni siquiera había pensado nunca, de forma seria. Lo que pasa es que estas cosas me asustan... Supongo que es lo que tiene ser un ordenador: que de vez en cuando la fuerza con que los sentimientos irrumpen en la vida me abruma, y me siento tan chiquitita e indefensa ante ellos, tan a su merced, que siento verdadero miedo.

Y es que como alguien me dijo: "Cuando una persona es el amor de la vida de alguien, ese alguien está bien jodido"..., y tan bien jodido; tanto como para dejarlo todo sin pensar.

Dejaré que el giroscopio siga girando, que los dados vuelen, boten y rueden, que las cartas se descubran... Que el azar sea la guía. Pero si me mareo de tanta vuelta, decidiré yo... Y será mi corazón quien hable.

Optmismo. Pesimismo. Realismo.

Hay días en que me levanto con el pie cruzado (no con el izquierdo, que lo hago todos los días, ni con los cables cruzados, que todo el mundo los tiene así, aunque la frase hecha lo considere extraordinario), al menos metafóricamente. Y, siguiendo con la metáfora, al tener el pie cruzado, el otro pie, aún algo adormilado, con los ojos medio pegados y sin prestar atención a su marcha, tropieza con él. Claro, si empiezo así, ya estoy de mala hostia todo el día. Esos días soy asquerosamente realista, incluso cínica.

Otros días no. Otros días me levanto con el pie izquierdo, como casi todos los días. Voy al baño, me visto, como algo antes de comenzar el día (o no, depende de cuánta prisa lleve), y, al salir del portal, respiro hondo y pienso en alguien a quien quiero mucho, mirando al infinito. Son días de comienzos optimistas. Días en que la sonrisa pende inalterable y constante de mi boca. Pero, como aquél que dice... "hoy que tengo un día estupendo, ya verás como llega algún imbécil a jodérmelo". Y, normalmente, el imbécil se hace esperar unas horas, para que yo me confíe y diga: "hostia, a lo mejor hoy no se presenta"; pero, al final, aparece. Algunas veces es alguien cercano, otras un "sheñor" con barba y "gafash" que sale en la tele, o alguna persona de su séquito, y otras el día me sorprende y me trae imbéciles innovadores, con cuentos nuevos.

Y, por último, están los días como el de ayer (porque a partir de las 12 ya he estado más tristona). Días en que me levanto, o no, y antes de levantarme ya sonrío. Días en que cuando pasan 10 minutos desde que me levanté, no sería capaz de decir con qué pie lo hice. Días redondos, como quien dice, como la o de Optimismo.

Horas.


Faltan algo menos de 2 horas para volver a tenerte en mis brazos...

Esta canción, para ti, mi vida. :)

No queríamos dormir, nos queríamos comer a besos...
No queríamos dejar de cometer ni un solo exceso.
Nos venía a saludar en el balcón la Luna llena.
Nos bastaba con dejar morir, dejar morir, la pena.

Dos clases de personas.

Ayer, hablando con Aitana (te dije que haría esta entrada, y aquí está) llegamos a la conclusión de que hay 2 tipos de personas: aquellas a las que la vida no les da hostias, sino palizas, y aquellas otras a las que la vida les sonríe siempre que se la cruzan, y hasta les guiña el ojo.

Y después estoy yo, que la vida me sonríe, me guiña el ojo y me saca la lengua, justo antes de engancharme un directo en la mandíbula.

Hasta los ovarios.

Hoy, como decía en el post anterior, no puedo más. Lo juro por mi vida: hoy no puedo más.

No es que no pueda más de darme por vencida, de derrumbarme y no poder erguirme de nuevo. No es eso. Es que no puedo más con el mundo, ni con la gente, ni con mi suerte, ni con la hipocresía que rige la sociedad, ni con nada. Hoy estoy harta de todo.

Estoy harta de compromisos familiares impuestos, sin más, desde que naces. Harta de tener que "cumplir" con los amigos. Harta de defraudarme a mí misma. Me doy rabia muchos días por exigirme tanto; pero no me puedo conformar, ni quiero, con ser "normal". Estoy harta de no esperar nada de nadie, para no llevarme chascos, y de que haya tanta gente esperando cosas de mí.

Me tienen hasta las narices los medios de comunicación, preocupándose tantísimo de dar importancia y cabida en sus horarios a la igualdad entre sexos, etnias, edades, etc., a la solidaridad y al apoyo a los que lo necesitan cuando no son capaces les sale de los santos cojones dar un mísero euro de sus beneficios para ayudar (talvez uno sí, y mil también... pero las televisiones, mismamente, pueden aportar mucho, MUCHO, más). Hasta las narices, también, me tienen los altos dirigentes de las cadenas de televisión, y de los medios mayoritarios, que convierten los informativos y todo aquello de alguna relevancia social en nuestras vidas en un mero panfleto de uno u otro partido político.

Estoy hasta las narices de la política únicamente regida por la economía y el interés. Me mata cada día un poco la pérdida de valores de la sociedad. Me da verdadera pena que el voto, en el país en que resido, sea considerado una obligación y no un derecho por el vulgo, cuando hace menos de 100 años la gente se mataba, señores, se MATABA, por votar, por poder decidir aquello que iba a influir sobre su vida... Aunque por todos sea sabido el hecho corrupto en la política española a lo largo de la historia. Me da asco, eso sí, la puta ley de Hondt que rige nuestro sistema electoral y hace que el bipartidismo quede sí o sí instaurado en nuestro país, y las minorías queden relegadas al voto de castigo a uno de los partidos mayoritarios si quieren que su voto sea útil (no voy a votar a Los Verdes o IU en mi comunidad para que mi voto vaya al PP, me niego en redondo).

Estoy harta de dirigentes, por todo el mundo, sin capacidad de mando. Harta de incompetentes que se suceden unos a otros y que se intercambian entre ellos (porque no os creáis que no se hablan entre ellos) el control de determinados factores de nuestra vida. Me da una mezcla entre asco y miedo pensar que Rajoy, con su privaticación de la educación, la sanidad y la mayoría de servicios sociales, pueda llegar a Presidente del Gobierno, sinceramente.

Me repatea, no sabéis cuánto, ver a un hombre, nimio como todos, que domina medio mundo por el hecho de ser el cabeza de una organización lucrativa como lo es el Papa de la Iglesia católica. Me repatea que se gasten 2 millones 400 mil euros en una puta visita de un día a una ciudad. Yo he pasado 2 días, en el mismo centro de Barcelona, y con todo me gasté 120 euros, valiendo el tren 60.  Me toca las narices la puta hipocresía vaticana, pregonando el amor a los otros, la comprensión, la misericordia divina, el poner la otra mejilla y el ser generosos con el prójimo, para luego no cumplir ninguno de sus pregones, amparándose en el pobre argumento de que "sólo Dios (su dios, que se escribe con mayúscula) tiene una capacidad infinita de comprensión, generosidad y misericordia"; vamos, que como no me sale de los cojones, me acojo a un argumento sin pies ni cabeza para justificar que soy un homófobo, un xenófobo, un avaricioso y un cabrón.

Me toca las narices mi mala suerte, si es que realmente existe... No había otra semana para que pasara lo que ha pasado, no. Tenía que ser esta que venía mi niña a verme.

Me pone enferma la hipocresía, y yo misma soy una hipócrita, gastando mi dinero (el de mi madre) en estudiar, en vivir cómoda, en comer bien, en poder salir si me apetece... Mientras en Haití, una chica que conozco, está viviendo un verdadero infierno y siente como cada día se acerca su hora más y más rápido... Me pone enferma de verdad.

Estoy harta de los Ministros de Sanidad de todo el mundo, y de representantes de grandes grupos químico-farmacéuticos, y de sus quejas sobre epidemias "incontrolables", cuando seguimos viendo la sanidad pública como algo más que una necesidad, que es realmente lo que es. No es justo, ni lógico, que desarrollemos ciencia y medios para combatir enfermedades, por el bien y la evolución de LA HUMANIDAD, y que seamos UNOS POCOS los que lo disfrutamos.

Estoy harta del mundo. Lo estoy. Y de las hostias que la vida te da así sin que le importe mucho. Y de la gente. Y de madrugar. Y de fregar los platos y tender la ropa cuando hace frío. Lo estoy.

Estoy hasta los ovarios de todo, hoy. Supongo que siempre, pero normalmente lo sobrellevo bien. Supongo, también, que esto mañana se me habrá pasado...

Justificación.

Porque las malas noticias nunca vienen solas, y ahora pienso hacer una entrada quejándome y pataleando, y me la trae al viento si alguien la entiende, o si no, y si alguien se siente ofendido con algo que diga, lo siento mucho, pero no me pienso callar una puta palabra. Hoy no puedo más. No puedo, simplemente.

La cambiaprácticas.

Yo creo que, al final, mis profesores me apodarán así... U_U'

Ya no tengo prácticas el viernes, las he hecho hoy. Jejejeje...