Decisiones

Todo parece tan asentado ya... La situación tan calma, el futuro próximo previsto, aunque siempre con algún pequeño hueco para la improvisación, por supuesto. Y, de pronto, un segundo, un instante, te cambia la vida por completo.

Y vuelve a llevársete ese ciclón que mezcla euforia, ilusión, nervios, desconcierto, dudas y otras mil cosas más, y que te arrastran con una sonrisa en la boca, y la cabeza bastante más lejos del cuello, buscando todo lo necesario para mudarte en 7 días a otra ciudad, cambiar de universidad, y hacerte a la idea de que en unos días ya comenzarás a ser "independiente".

Y pasan dos días, como es el caso, y sigues sin haberlo asimilado del todo, pero ya están limpias las maletas, esperando tu ropa y tus cosas; y mañana firmas el contrato del piso y entregas la matrícula en la universidad, y en 5 días, o tal vez 4, te mudas.

Y todo eso por un instante sin pensar, en que dejaste que tu corazón decidiese, y no tu cerebro.

No me arrepiento.

Supongo que lo habéis deducido... Pero bueno. El lunes fui a la adjudicación de plazas de la UV, y me cogieron en la carrera que elegí como primera opción en la prematrícula, que yo pensaba que era imposible que me cogieran ahí... Pero la vida es así de sorprendente a veces. La cuestión es que conforme oí mi nombre, salté y grité que ahí estaba, y decidí, casi sin darme cuenta, que me quedaba a vivir en Valencia. Por la tarde busqué piso en Burjassot, y tuve la GRAN suerte de encontrar el piso en el que espero voy a vivir varios años, si no pasa nada. A 2 minutos caminando de la universidad, grande, con 2 baños, con una cocina realmente bien equipada y unas compañeras que parecen muy majas... Sigo sin creerme que me mude el domingo.

Voy a hacer más papeles, que mañana echo la matrícula y me faltan unas cositas aún.

2 comentarios:

- dijo...

Y si no nos quejaríamos de aburrimiento. Que seas muy feliz! :)

Anónimo dijo...

:)))))))